Sarcopenia, un mal silencioso

por | 3 de junio | Entrenamiento, Fisiología, Instagram, Nutrición Deportiva | 0 Comentarios

En 2016 ya se catalogó como enfermedad independiente (y no una secuela colateral derivada). Avanza con determinación a medida que envejecemos. Sin embargo, es un error pensar que la sarcopenia es algo que solo atañe a ancianos.

Adultos e incluso niños la presentan hoy en día. El concepto de sarcopenia ya no es esa pérdida de masa muscular que definió el doctor Irwin Rosemberg allá por 1989. Ahora ya implica un concepto de calidad y funcionalidad, no sólo una pérdida de cantidad de masa muscular.

Además se añade el concepto de proporcionalidad en relación al tejido graso. Es por ello que hay sujetos con obesidad que también presentan sarcopenia (sarcobesidad) y hasta se da en sujetos jóvenes delgados (delgados metabólicamente obesos)

La sarcopenia está asociada a la mayoría de patologías metabólicas que conocemos hoy en día (diabetes, enfermedades cardiovascular, enfermedades autoinmunes, enfermedades inflamatorias, cáncer, hígado graso, etc). A su vez, estas enfermedades contribuyen a la sarcopenia, formándose así un círculo vicioso complejo.

¿Cómo romper este círculo vicioso? Principalmente haciendo ejercicio (sobre todo de fuerza). En segundo lugar llevando una dieta adecuada. En tercer lugar, gestionando el estrés y evitando la restricción crónica del sueño. Otros factores están vinculados pero son menos relevantes.

Recuerda que el entrenamiento de fuerza es medicina. No es necesario ganar mucha masa muscular ni mucha fuerza. A partir de un umbral moderado ya hay un efecto meseta en cuantos beneficios para la salud. Simplemente asesórate adecuadamente y empieza a mejorar tu salud

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