¿Qué causa los problemas intestinales durante y después del ejercicio?

por | 1 de julio | Nutrición Deportiva, Web | 0 Comentarios

Muchas competiciones tienen lugar en condiciones calurosas y desafiantes. Los Juegos Olímpicos de Tokio son sólo un ejemplo. Es probable que las condiciones calurosas esperadas afecten el rendimiento de los atletas, tanto física como mentalmente. Esto pondrá a prueba su capacidad para tolerar la competencia en el calor. Un problema subestimado que afecta el rendimiento y que es muy reportado entre varias poblaciones de atletas (especialmente cuando compiten en el calor), es síntomas gastrointestinales es decir, quejas intestinales.

Molestias intestinales en deportistas

La mayoría de los atletas competitivos recreativos o de élite experimentan molestias intestinales en algún momento. Para algunos atletas es esporádico y no tiene consecuencias; pero para otros es repetitivo, frustrante, debilitante y puede conducir a complicaciones de salud más graves a corto y largo plazo (1). La incidencia, la gravedad, el tipo y los resultados de rendimiento de las molestias intestinales inducidas por el ejercicio se han cubierto en un blog anterior. Hay varios factores que influyen en la diversidad y gravedad de las molestias intestinales. Estos incluyen el tipo de evento, duración e intensidad del ejercicio, condiciones ambientales y aspectos metodológicos (1). La gran pregunta es, ¿qué está causando estos problemas intestinales debilitantes en una gran cantidad de atletas? Esto es lo que cubriremos en este blog.

¿Qué está causando estos problemas intestinales debilitantes en una gran cantidad de atletas?

¿Cuales son las causas?

Los problemas intestinales inducidos por el ejercicio surgen predominantemente de los cambios fisiológicos normales que ocurren en los sistemas gastrointestinal e inmunológico en respuesta al ejercicio (1). Existe una gran cantidad de evidencia que vincula los cambios tanto en el flujo sanguíneo como en la respuesta al estrés al iniciar el ejercicio con molestias intestinales (2). También hay evidencia creciente de que un tercer cambio fisiológico en aspectos mecánicos (p. ej., pisada, sacudidas, sacudidas e impacto repentino) puede estar relacionado. Cada uno de estos factores se cubre con más detalle a continuación:

1. Sangre desviado lejos de la intestino

Al hacer ejercicio, la sangre se desvía hacia los músculos (para proporcionar nutrientes y oxígeno a los músculos que trabajan) y la piel (para ayudar a mantener el cuerpo fresco). Esto reduce el flujo de sangre al intestino. Si esto persiste durante mucho tiempo, la barrera gastrointestinal puede dañarse. También se vuelve altamente permeable a microorganismos patógenos no deseados (p. ej., bacterias y endotoxinas bacterianas) que están naturalmente presentes a lo largo del tracto gastrointestinal como parte de la microbiota intestinal. El daño localizado junto con la permeabilidad de los microorganismos en el torrente sanguíneo circulante provoca respuestas inmunitarias locales y generales, caracterizadas como inflamación.

2. Estrés respuesta

La respuesta de la hormona del estrés del ejercicio promueve una reducción en la función intestinal general, incluida la reducción de la motilidad gastrointestinal, la digestión y la absorción de nutrientes. Esto posteriormente aumenta el riesgo de malabsorción de nutrientes (p. ej., carbohidratos) (1,2). Por lo tanto, el ejercicio per se impide naturalmente la capacidad de un atleta para proporcionar nutrientes y agua en un momento de mayores necesidades (3).

3. Mecánico efectos

Se ha especulado que las tensiones mecánicas del ejercicio en el intestino dan como resultado daños en la barrera gastrointestinal y reducción de la función (1,2).

los caminos hacer no ocurrir en aislamiento…

Es importante tener en cuenta que estos diferentes mecanismos que contribuyen a los problemas intestinales no son independientes entre sí. Interactúan dinámicamente entre sí. Por ejemplo, el daño del tejido gastrointestinal puede reducir su función, mientras que la función intestinal reducida puede aumentar el daño tisular, y ambas perturbaciones pueden aumentar el riesgo de malabsorción de nutrientes. Además, la presencia de nutrientes malabsorbidos a lo largo del tracto intestinal, como resultado del daño tisular y/o función reducida, puede:

  1. Estimular las hormonas intestinales y contribuir a ralentizar o frenar la motilidad intestinal

  2. Estar sujeto a la fermentación bacteriana a lo largo del tracto intestinal que resultará en un aumento del contenido de gas y agua.

Es importante tener en cuenta que estos diferentes mecanismos que contribuyen a los problemas intestinales no son independientes entre sí.

¿Qué aumenta las molestias intestinales?

Ahí además existe a amplio espectro de factores que pueden agravar o prevenir intestino quejas durante y después ejercicio, dependiente de la magnitud de exposición y cómo estas son administrado. Estas factores incluir:

  • ejercicio intensidad (p.ej, alto > bajo),

  • duración (p.ej, largo > corto),

  • modalidad (p.ej, correr > ciclismo),

  • ambiente condiciones (p.ej, caliente > cálido > templado),

  • circadiano variación (p.ej, nocturno > diurno),

  • hidratación estado (p.ej, deshidración > euhidratación),

  • antes del ejercicio diario hábitos (p.ej, macronutriente composición),

  • alimentación tolerancia (p.ej, entrenamiento intestinal < no entrenamiento intestinal),

  • productos farmaceuticos (p.ej, ninguna < no esteroideo antiinflamatorio drogas),

  • predisposición a intestino enfermedad/trastornos (p.ej, predisposición > no predisposición),

  • y la intestino microbiota composición (p.ej, α-diversidad y pariente abundancia de comensal bacterias).

Resumen

Todas estas vías, interacciones dinámicas y factores predisponentes son posibles razones por las que los atletas reportan molestias intestinales durante y después del ejercicio. También explican por qué el tipo, el incidente y la gravedad pueden alterarse dentro y entre sesiones de ejercicio (p. ej., entrenamiento y competencia), y dentro y entre atletas individuales. Por lo tanto, muestra la importancia de la evaluación intestinal individual durante el ejercicio para diagnosticar los principales factores causales y predisponentes antes de probar cualquier estrategia de prevención y/o manejo. Muestra claramente cómo un ‘talla única’ no sirve para todos, y que los enfoques de prueba y error son largos y, a menudo, sin cierre. Obtenga información sobre la evaluación intestinal durante el ejercicio y las opciones de prevención y manejo basadas en evidencia disponibles en la parte 2.

Referencias

  1. Costa, RJS, Snipe, R., Kitic, C., Gibson, P., (2017). Revisión sistemática: síndrome gastrointestinal inducido por el ejercicio: implicaciones para la salud y la enfermedad. Alim.Therap.Pharmacol., 46(3):246-265.

  2. Costa, RJS, Gaskell, SK, McCubbin, AJ, Agachadiza, RMJ (2020). Calor por esfuerzo estrés asociado gastrointestinal perturbaciones- administración estrategias por Atletas preparando por y compitiendo en la 2020 tokio olímpico Juegos. Temperatura. 7(1):58-88.

  3. Costa, RJS, Miall, A., Khoo, A., Rauch, C., Snipe, R., Camões-Costa, V., Gibson, P., (2017). Entrenamiento intestinal: el impacto de dos semanas de desafío intestinal repetitivo durante el ejercicio sobre el estado gastrointestinal, la disponibilidad de glucosa, la cinética de combustible y el rendimiento de carrera. Appl.Physiol.Nutri.Metab., 42(5):547-557.

[Traducido Automáticamente]

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