Vínculos a largo plazo entre la actividad física y la calidad de sueño

Por Ricardo L Scarfó el 6 Febrero, 2019.

Vínculos a largo plazo entre la actividad física y la calidad de sueño

Los resultados de investigaciones transversales indican que la relación entre la calidad de sueño y la actividad física es mixta. Para la investigación que indica una asociación significativa, la interpretación del hallazgo con mayor frecuencia es que la actividad física conlleva a dormir mejor, o menos frecuentemente, que un sueño mejor conlleva a más envolvimiento en la actividad física (ver estudios sobre suspensión del sueño). Los estudios transversales, sin embargo, no pueden evaluar la dirección de estos efectos, y los estudios experimentales han probado sólo una dirección de los efectos.



Se necesitan estudios longitudinales, con su enfoque en el orden temporal, para examinar el vínculo específicamente entre el sueño y la actividad física así como la dirección de sus efectos. Thalia Semplonius, de la Brock University (Canadá) recientemente llevó a cabo un estudio, que tenía tres metas: examinar 1) la relación longitudinal entre el sueño y la actividad física, 2) la dirección de sus efectos, y 3) si la regulación de la emoción interviene en la relación entre el sueño y la actividad física.

Los participantes incluyeron una muestra de 827 estudiantes (edad = 19.04 años, SD = 0.92 años, 73.88% de mujeres) en una universidad en Ontario, que tomó parte en un estudio longitudinal más grande que empezó en su primer año de la universidad. Los participantes fueron anualmente encuestados durante 3 años (2011, 2012, 2013; la retención, 83.9%). Las medidas evaluaron la calidad de sueño, la actividad física, la regulación de la emoción, y el envolvimiento en clubes deportivos.



Un análisis de la trayectoria autorregresiva retroactiva reveló que la calidad del sueño predijo indirectamente el aumento de la actividad física de alta, moderada y baja intensidad a lo largo del tiempo a través de su efecto positivo en la regulación de la emoción. Los niveles moderados de actividad física predijeron indirectamente la calidad de sueño a lo largo del tiempo a través de la regulación de la emoción.



En conjunto, los resultados de este estudio agregan apoyo a la investigación previa que ha sugerido pensar en las asociaciones entre el sueño y la actividad física, y vierte alguna luz en la investigación que no ha encontrado asociaciones significativas entre estos dos factores. Aunque no hubo efectos directos significativos a lo largo del tiempo entre el sueño y la actividad física, estos dos factores fueron longitudinalmente asociados vía la regulación de la emoción, es decir, un mejor sueño predijo una mejor regulación de la emoción con el tiempo, lo que a su vez predijo actividades físicas más frecuentes de alta, moderada y baja intensidad a lo largo del tiempo. Además, la actividad física moderada predijo menos problemas de sueño con el tiempo a través de la regulación emocional. Claramente, el sueño y la actividad física moderada juegan un papel importante en la mejora de la regulación emocional a lo largo del tiempo.