Los hombres exhiben mayor resistencia a la fatiga que las mujeres en los ejercicios alternados de press de banco y de press de piernas

Por Ricardo L Scarfó el 5 Junio, 2019.

Los hombres exhiben mayor resistencia a la fatiga que las mujeres en los ejercicios alternados de press de banco y de press de piernas

Los practicantes de la fuerza buscan a menudo aumentar al máximo los resultados de su programa de entrenamiento de la fuerza (ganancias de fuerza y desarrollo de la hipertrofia) a partir de un determinado, o incluso menos, tiempo de ejercicio total. La sesión del entrenamiento de la fuerza alternado (AST) se caracteriza en alternar los ejercicios para los miembros superiores e inferiores en la misma sesión. El AST puede ser una estrategia útil para lograr esta meta puesto que una la pausa más larga para cada grupo muscular se provee dentro de una duración de sesión de ejercicio total dada. Sin embargo, hasta el momento, la literatura no tiene ninguna investigación sobre los efectos del AST en la resistencia a la fatiga. Por lo tanto, no está claro cómo el orden del ejercicio, el intervalo de la pausa, y el sexo podrían influir en el desarrollo de la fatiga durante una sesión de AST. Para determinar la estrategia de prescripción de ejercicios que se debe adoptar para cada sexo, se deben aclarar los efectos de estas variables agudas del programa; así, James Steele, de la Southampton Solent University (Reino Unido), recientemente llevó a cabo un estudio cuyo propósito fue evaluar la influencia del sexo, el orden del ejercicio, y el intervalo de la pausa sobre la resistencia a la fatiga neuromuscular para una secuencia de AST de ejercicios de press de banco (BP) y press de piernas (LP).



Doce mujeres y 16 hombres, ambos recreativamente entrenados, realizaron cuatro sesiones en un orden aleatorio: 1) BP seguido por LP con tres minutos de pausa (BP+LP con pausa), 2) LP seguido por BP con tres minutos de pausa (LP+BP con pausa), 3) BP seguido por LPP sin intervalo de pausa (BP+LP ninguna pausa), y 4) LP seguido por BP sin intervalo de pausa (LP+BP ninguna pausa). Los participantes realizaron cuatro series con el 100% de una carga de 10MR al fallo concéntrico con la meta de completar el número máximo de repeticiones en ambos ejercicios. El índice de fatiga se analizó desde la primera serie y las últimas series de cada turno de ejercicio.






Un efecto principal para el sexo demostró que las mujeres exhibieron un 25.5% (p=0.001) y un 24.5% (p=0.001) mayor fatiga de BP y LP que los hombres, respectivamente, al realizar las 10MR. Los hombres exhibieron mayor resistencia a la fatiga de BP (p <0.0001; 34.1%) y de LP (p <0.0001; 30.5%), cuando un período de descanso era provisto. Los hombres no mostraron un efecto del orden de ejercicio para la fatiga de BP y exhibieron mayor resistencia a la fatiga (p=0.0003; 14.5%) de LP, cuando el BP era realizado primero.






En conclusión, el presente estudio demostró una mayor resistencia a la fatiga de los hombres al realizar un par de ejercicios de 10MR de BP y de LP. La mayor resistencia a la fatiga de 10RM de los hombres fue un factor que probablemente contribuyó al efecto del orden del ejercicio masculino menos sustancial. No sólo no hubo ningún efecto del orden sobre la fatiga del BP en hombres cuando un intervalo de la pausa era provisto sino que hubo una facilitación de la resistencia de 10MR en LP cuando era precedido por un turno de BP. De ahí que las diferencias de sexo deben tenerse en cuenta al derivar la secuenciación de programas de entrenamiento de la fuerza.

Aunque la secuenciación de ejercicios diferentes en pares puede ser más eficaz en tiempo, la facilitación o los efectos fatigantes en el segundo ejercicio, debe ser tenido en cuenta. El presente estudio indica que los hombres tienden a experimentar menos fatiga con el segundo ejercicio en el entrenamiento realizado en pares de ejercicio (AST). Esto puede tener un impacto en la capacidad de lograr un volumen deseado de una carga especificada durante el entrenamiento.